Cafés filosóficos

Café filosófico sobre Sexualidad

Antes de comenzar con el resumen del café filosófico sobre sexualidad, quiero agradecer personalmente a cada uno de los asistentes que vinieran con la que estaba cayendo. En esta ocasión fuimos pocos comparado con otros cafés filosóficos. Sé, porque algunos de los asistentes me lo comentaron, que muchos no vinieron por la cantidad de lluvia que comenzó a caer una hora antes del encuentro y que duró varias horas. Algunos vinieron con una seria calada. Más agradecido no puedo estar.

Otros de los motivos de mi agradecimiento se debe a la calidad de las aportaciones en un tema tan controvertido como es el de la sexualidad.

El caso es que fue un diálogo abierto donde expusimos los diferentes puntos de vista que teníamos en torno a este concepto. Fue un encuentro muy serio y formal, pues en ningún momento recurrimos a la postura esta o aquella o a convertirlo en una charla entre amigos. Fue algo muy serio y con muchas implicaciones filosóficas en nuestras particulares vidas y en nuestras vidas en pareja.

El diálogo en sí estuvo basado, sobre todo, en dos líneas: la sexualidad como algo natural y biológico, y la importancia de la sociedad y la cultura en nuestra sexualidad.

En este sentido, dialogamos sobre la importancia social y cultural en torno a un tema que aún hoy es tabú en muchas familias, en particular, y en la sociedad, en general. Debatimos sobre lo difícil y complicado que ha sido históricamente hablar sobre ello en la familia, así como continúa siéndolo hoy. ¿Por qué si el sexo es algo natural y energético no se habla de ello explícitamente? Por nuestros complejos, por la educación recibida, por ser algo muy íntimo, por el qué dirán o por inmadurez, por ejemplo, fueron algunas de las respuestas.

La otra línea de diálogo también dio mucho de qué hablar, pues se apeló a la necesidad de mantener sexo, incluso, fuera de la pareja. Estuvimos debatiendo por qué esto era así, por qué hay infidelidades o por qué hay formas de sexo más allá de la pareja. ¿El sexo va más allá de la biología, de lo meramente corporal? Es obvio que hay una dimensión ética muy fuerte, también antropológica, incluso, metafísica, pues atañe a nuestra esencia y existencia. Se habló mucho del engaño, del utilizar a nuestra pareja para unas cosas y no para otras.

Hubo quien aportó el tema de la confianza, porque en el fondo la sexualidad y la confianza van de la mano. Se habló, por supuesto, de respeto, de placer, de amor. Y algo muy interesante es la importancia de la comunicación en la pareja no solo lingüística, sino corporal. Se habló, así mismo, del papel de las emociones y los sentimientos, del amor y del juego.

En todo caso, y a parte de todo lo dicho, dialogamos también sobre cómo en las relaciones sexuales no esporádicas, sino de pareja, el compromiso y el consenso es fundamental. Fue muy al final, por lo que escogimos el COMPROMISO como tema del café filosófico que disfrutaremos en junio.

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