Cafés filosóficos

Resumen café filosófico sobre la RESILIENCIA

Diálogo filosófico complejo el de la resiliencia, sobre todo si no se ha dicho mucho desde la filosofía sobre este concepto relativamente nuevo.

Según la RAE, es la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos. Filosóficamente, viene a ser cuando nuestra esencia está siendo deformada por algo o alguien hasta llegar a nuestro límite de resistencia y una vez allí, superar dicha situación y salir reforzados de ella. Nuestra existencia y nuestra esencia se ven extremadamente afectadas, pero nos aferramos a nuestra esencia y a ciertas herramientas para que nuestra vida cobre un nuevo sentido.

Aceptación de la realidad, optimismo y sentido de la vida, son los tres ejes sobre los que pivotamos para salir con éxito de un estado de resiliencia. La pérdida de un ser querido, una catástrofe, una ruina, etc. son situaciones muy adversas que hemos de superar para continuar viviendo con dignidad y con calidad de vida. Y estos tres ejes forman la base de la superación.

Utilizamos el simil de cuando estiramos una goma al máximo y vuelve a su estado original o, por el contrario, se rompe. La resiliencia o el estirado de la goma, comienza cuando nuestro estado empieza a verse alterado. Puede ser de golpe, con la muerte de repente de alguien, por ejemplo, o puede ser poco a poco, como un maltrato psicológico, por ejemplo.

Se habló de desnaturalización o deshumanización y de lo que estas nos impiden la superación de esa situación adversa. También de la influencia de la sociedad y la cultura para no saber sufrir, para orientarnos enseguida al resultado, la dependencia de la inmediatez, etc. Y si algo está claro, es que para salir de un estado de esa deformación existencial, hemos de ser fuertes mental y físicamente.

Por tanto, hemos de entrenar nuestra mente, nuestra inteligencia emocional, nuestra espiritualidad, nuestra sociabilidad y nuestro cuerpo. Se llegó al consenso de que es el equilibro de todas estas dimensiones de la personalidad lo que nos facilitará la superación, porque todos en algún momento de nuestras vidas padeceremos momentos duros o muy duros y hemos de poder superarlos. De lo contrario, solo el suicidio tiene sentido.

La resiliencia es un proceso, no es un resultado. El presente es un proceso y el futuro, un resultado. Por tanto, hemos de ocuparnos de nuestro presente, de nuestro SER y no de pre-ocuparnos por nuestro futuro, por nuestro TENER.

Algunas de las claves a trabajar, entrenar y potenciar para ser resilientes son: Autoconocimiento, fortalezas personales, valores esenciales y personales, autoestima, fomentar buenas relaciones, optimismo, esperanza, humor, creatividad y sentido de la vida. Todas estas claves se pueden ir entrenando día a día porque, aunque nunca estemos en un estado de resiliencia, dichas claves refuerzan nuestra esencia y nuestra existencia.

También se habló bastante de la gran asignatura olvidada de la educación: La inteligencia emocional, tan necesaria para solventar un estado de resiliencia. Y he ahí el tema de nuestro próximo café filosófico, ya en abril.

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