{"id":1396,"date":"2016-12-16T19:33:36","date_gmt":"2016-12-16T17:33:36","guid":{"rendered":"http:\/\/jcarlosarroyo.com\/blog\/?p=1396"},"modified":"2016-12-16T19:33:36","modified_gmt":"2016-12-16T17:33:36","slug":"las-exigencias-te-matan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jcarlosarroyo.com\/blog\/las-exigencias-te-matan\/","title":{"rendered":"Las exigencias te matan"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/jcarlosarroyo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Les-exig\u00e8nices-et-maten.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1397\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/jcarlosarroyo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Les-exig\u00e8nices-et-maten.jpg?resize=300%2C181\" alt=\"les-exigenices-et-maten\" width=\"300\" height=\"181\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/jcarlosarroyo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Les-exig\u00e8nices-et-maten.jpg?resize=300%2C181&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/jcarlosarroyo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Les-exig\u00e8nices-et-maten.jpg?resize=768%2C462&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/jcarlosarroyo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Les-exig\u00e8nices-et-maten.jpg?resize=1024%2C616&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/jcarlosarroyo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Les-exig\u00e8nices-et-maten.jpg?resize=810%2C487&amp;ssl=1 810w, https:\/\/i0.wp.com\/jcarlosarroyo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Les-exig\u00e8nices-et-maten.jpg?resize=1140%2C686&amp;ssl=1 1140w, https:\/\/i0.wp.com\/jcarlosarroyo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Les-exig\u00e8nices-et-maten.jpg?w=1620 1620w, https:\/\/i0.wp.com\/jcarlosarroyo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Les-exig\u00e8nices-et-maten.jpg?w=2430 2430w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a>Estoy convencido que las <strong>exigencias<\/strong> te matan. Y no solo a ti, sino que son uno de los grandes facilitadores que tenemos las personas para ser infelices. Es m\u00e1s, dir\u00eda que <strong>son el gran problema social<\/strong>, pues nos llevan a desencuentros constantes, llegando, incluso, a generar conflictos armados.<\/p>\n<p>Y es que, si una exigencia es pedir algo a lo que crees que tienes derecho, se puede convertir, tal y como dice el diccionario, en una <strong>pretensi\u00f3n caprichosa y hasta desmedida<\/strong>. Solo hace falta que te pares un minuto a pensar y comprobar\u00e1s c\u00f3mo alguno de los \u00faltimos \u201cconflictos\u201d que has sufrido ha tenido que ver con las exigencias, bien tuyas hacia alguien o bien de alguien hacia ti.<\/p>\n<p>En todo caso, exigencias hay de muchos tipos, por lo que me quedar\u00e9 con tres que se dan en el \u00e1mbito de las relaciones entre personas: f\u00edsicas, verbales y mentales.<\/p>\n<p>Sobre las f\u00edsicas, poco hay que decir. Ya sabes a cu\u00e1les me refiero, a aquellas que pides con agresividad y violencia. Cualquier persona maltratada f\u00edsicamente sabe a qu\u00e9 me estoy refiriendo, que estoy seguro que, por desgracia, conoces a alguien que est\u00e9 o que haya pasado por esta situaci\u00f3n o, incluso, que sea el exigente.<\/p>\n<p>En cuanto a las verbales, <strong>son una forma de pedir a los dem\u00e1s que te faciliten la vida<\/strong>. Lo haces con palabras y persiguiendo tu propio bien. Esto te ocurre porque no sabes procurarte la felicidad a ti mismo. Por tanto, les exiges verbalmente a los dem\u00e1s, a veces de forma desmesurada, que se comporten de una determinada manera. As\u00ed todo ir\u00eda a tu antojo. Es el maltrato psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p>No obstante, las exigencias que m\u00e1s te matan son las mentales. Estas son la causa de tu desdicha, de tu ansiedad, de tu depresi\u00f3n, de tu infelicidad y hasta de tu suicidio. <strong>Exiges mentalmente que los dem\u00e1s no solo se comporten, sino que sean de una determinada manera que, por supuesto, solo t\u00fa sabes cu\u00e1l es, cosa que roza el narcisismo<\/strong>. Es el maltrato ontol\u00f3gico (filos\u00f3fico), pues se refiere al <em>ser<\/em>.<\/p>\n<p>Puede, incluso, que confundas estas exigencias mentales con las expectativas. Sin embargo, van m\u00e1s all\u00e1, pues ata\u00f1en a las personas. Las expectativas pueden ser sobre un libro, una ciudad o una pel\u00edcula, por ejemplo, pero cuando es sobre personas se convierten en exigencias, aunque t\u00fa las quieras disimular detr\u00e1s del t\u00e9rmino \u201cexpectativas\u201d.<\/p>\n<p>Y cuando esas exigencias que te has creado en tu cabeza no las cumple el otro, entonces aparece tu insatisfacci\u00f3n y tu des\u00e1nimo sobre esa persona, que si es un familiar, un amigo o, sobre todo, tu pareja, te puede llevar a criticarla destructivamente e, incluso, a romper la relaci\u00f3n que manteng\u00e1is.<\/p>\n<p><em>Es que no deber\u00eda chatear con nadie, es que deber\u00eda haberme contestado antes, es que tendr\u00eda que estar de mi parte, es que deber\u00eda darme m\u00e1s cari\u00f1o, es que me dice muy poco que me quiere,<\/em> <em>es que deber\u00eda comprenderme, escucharme, estar ah\u00ed, etc\u00e9tera.<\/em><\/p>\n<p>En definitiva, <strong>le exiges a los dem\u00e1s que sean y se comporten de una determinada manera para t\u00fa estar bien<\/strong>. Es decir, pones tu felicidad en la forma de ser, de estar y de hacer de los otros. Por eso, cuando buscas llenar tus vac\u00edos desde fuera, est\u00e1s insatisfecho y no eres feliz.<\/p>\n<p>Ahora bien, <strong>una cosa es preferir y otra exigir<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estoy convencido que las exigencias te matan. Y no solo a ti, sino que son uno de los grandes facilitadores que tenemos las personas para ser infelices. Es m\u00e1s, dir\u00eda que son el gran problema social, pues nos llevan a desencuentros constantes, llegando, incluso, a generar conflictos armados. 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