Cafés filosóficos

XIX Café Filosófico – la Confianza

Un día más, un café filosófico más, un nuevo diálogo. El tercer jueves del mes de noviembre, que es el día Mundial de la Filosofía. Desde nuestro rincón dels Tints aportamos nuestro granito de arena a tal empresa.
Como siempre muy interesante y con varias perspectivas sobre el tema en cuestión que, en este caso, era la Confianza.
Quien confía en sí mismo, confía en los demás. Esta afirmación tan tajante, que fue dicha al principio del diálogo, suscitó, por supuesto, su contraria. Es decir, la persona que confía en los demás porque no confía en sí mismo. Está tan inseguro de sí mismo, que le pasa la responsabilidad a los demás.
Es obvio, que todos los que estábamos allí nos quedamos con la primera. Confianza en sí mismo es fundamental para vivir. Si bien, previo paso es el Autoconocimiento, como siempre.
También se dijo que en un grado muy alto, la confianza se basa en la intuición. Por alguna razón, confiamos en alguien o en algo sin estar seguros del todo. Esto es así porque la confianza se da en el presente, en un momento determinado, pero se da basándonos en el pasado y las consecuencias se darán en el futuro. La Intuición fue el tema elegido para el próximo café filosófico del mes de diciembre.
También hablamos, por supuesto, de la desconfianza. Hubo quien dijo que la desconfianza es una de los pilares de la democracia. La democracia nos permite desconfiar. Con dictaduras no tenías más remedio que confiar en quien te gobernaba. Ahora te puedes permitir el lujo de desconfiar de los gobernantes y decirlo sin tapujos. Sin desconfianza no habría, pues democracia.
Desconfianza provocada por el imperante individualismo egoísta. Cada día hay más desconfianza, se dijo. Cuando se pierde la confianza ya no se vuelve a confiar en esa persona. Si confiamos cuando no vemos peligro ni miedo, entonces desconfiamos cuando no controlamos la situación. Y como cada día hay más peligros en nuestras vidas, pues eso nos provoca que cada día confiemos menos en los otros.
En cada café, recurrimos a la parte más subjetiva, al conócete a ti mismo. Por eso, confiar depende de las circunstancias personales en ese momento preciso. Hay que confiar en la vida, en las posibilidades, en el azar, en los demás. Si alguien se sincerara del todo y trabajara su interior, sería una persona confiable, pues hablaría desde su propia identidad y no desde su ego.
Algo que se podría ampliar y continuar profundizando fue que se dijo que no confiamos en lo desconocido. Por tanto, ¿si no confío en mi mismo es porque no me conozco como debiera?
También se dijo: tengo la confianza absoluta de que no se puede confiar en nadie. Nota humorística, pero muy seria. Fue genial el café. Excesivo respeto, buenas aportaciones. A mí me hicieron cambiar de percepción, poner algunas cosas en tela de juicio.
Para el próximo café pre-navideño, lo dicho, dialogaremos sobre la Intuición y despediremos un buen año filosófico figuerenc.

Dejar un comentario

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.